lunes, 28 de mayo de 2012

La fuerza de un niño...

Una música extraña irrumpe sobre un primer plano de flores vistosas. Esa música, poderosa e inquietante, anticipa una tragedia que en seguida vamos a ver: un árbol gigantesco ha caído sobre la calzada e interrumpe el tráfico de una populosa ciudad de la India. Se amontonan coches y carros, sin poder pasar. Muy pronto se desatan los nervios y surgen las primeras disputas. Los más pacíficos se limitan a dormir o a esperar, resignados a malgastar allí el día entero. Nadie puede hacer nada.

De repente, un niño baja del autobús escolar con su cartera a la espalda. Está diluviando a mares y el suelo está completamente embarrado, pero él no ve la lluvia, ni el barro, ni el inmenso tamaño del árbol. Sólo ve que interrumpe el paso del autobús en que viajan los niños, y que si no lo aparta, no podrán recibir sus clases. Así que deja su mochila en el suelo, y empapado como está, empuja con sus manitas sobre la corteza del árbol.

Todos los adultos observan asombrados, resguardados en sus casas o en sus coches. Son gentes de muy diversas culturas, razas y edades, pero todos coinciden en una cosa: no van a mover un músculo por una tarea que no les incumbe y que, además, es imposible. Algunos miran con curiosidad, otros con ironía o desdén, pero nadie le dice siquiera que lo deje. Y siguen mirando.

Sin palabras, el niño les está dando una gran lección. Les está diciendo: "Nunca quitéis el hombro en lo que afecta a todos, nunca os deis por vencidos, nunca permanezcáis pasivos, porque entre todo podremos".

El niño persiste en su empeño, aparentemente inútil. Pero entonces se opera el milagro. Porque el ejemplo es muy poderoso, y puede mover montañas. Otro joven, que está a su lado, tira el casco de la moto sobre el barro y se pone a empujar. Después viene otro, y otro, y otro. Ya son más de diez los niños que empujan. Y todos están inmensamente felices, unidos en el empeño, en la solidaridad.

Enctonces podemos apreciar hasta dónde alcanza la fuerza de un niño: que arrastra a los mayores, que hace pensar a los endurecidos por el egoísmo, que es capaz de cambiar los corazones... aunque sea sólo por un segundo.

La música crece, y ahora son todos los mayores los que se suman a esa iniciativa de unos niños. Y el árbol se mueve, el obstáculo es superado por la fuerza de todos.

Hoy, que tenemos de todo y aún deseamos más. Hoy, que no conocemos a los que viven encima de nuestra casa... y que casi no conocemos a nuestros propios hijos... Hoy... brindo por esa solidaridad que sólo puede aflorar en el corazón de un niño; por una solidaridad que es -en primer lugar- cariño, generosidad y entrega, y que debe empezar en la propia familia. Sí, entre todos, haciéndonos niños, podremos remover todas las crisis y todos los obstáculos que se interpongan en nuestras vidas.



lunes, 21 de mayo de 2012

Spot de la semana: "Desconectar para conectar"

Juan Adárvez, profesor de Secundaria y seguidor del blog, me envía este anuncio para la sección “Spot de la semana”. Es un anuncio para pensar: no hay efectos especiales ni grandes alardes de producción, pero el argumento nos engancha. En breves e intensas escenas, nos sentimos interpelados: vemos situaciones muy cotidianas -en las que a veces no reparamos- y el conjunto apela a nuestra conciencia.

Unos novios pasean a la orilla del mar; él, absorto en el móvil, acaba perdiendo a su novia, aunque las huellas en la arena nos dicen que sigue junto a él. Un amante de la música, pegado a su smartphone, se olvida de su grupo de amigos que está tocando junto a él. Y una secretaria, que se abstrae de la importante reunión a la que asiste. Y una hija que, en la parte de atrás del coche, se olvida de sus padres. Y un padre que, en la sobremesa de la comida, se olvida de la hija que está a su lado…

Situaciones cotidianas. Situaciones normales que no llaman nuestra atención, pero que pueden llegar a ser dramáticas. Afortunadamente, todos esos desajustes se solventan cuando el interesado desconecta el móvil para escuchar a los que tiene alrededor. De ahí el lema de la campaña: “Desconectar para conectar”.

Quizás el tema tenga especial eco entre los jóvenes. De hecho, me dice Juan Adárvez que este anuncio ha suscitado intensos debates en su colegio, donde ha sido proyectado y comentado, porque muchos chicos se sentían retratados en esas escenas.

Pero no es sólo un anuncio para jovenes. La dependencia del móvil está ya tipificada en las manuales de Psiquiatría, y los síntomas son muy claros: no poder vivir sin él, no poder atender a un cliente si llaman por teléfono, estar más pendiente del móvil que del entorno, sentir una grave contrariedad –incluso angustia- si el móvil se estropea o se ha quedado olvidado en casa... Por lo que dicen los expertos, afecta ya a un 2 por mil de la población: o sea, 1.200 en Málaga (que no son pocos), 14.000 en Madrid, 22.000 en Buenos Aires o más de 35.000 en México D.F., Sao Paulo o Nueva York.

Pensemos por un instante: ¿no hay alguien en nuestro entorno que padezca alguno de esos síntomas? ¿No vemos en nosotros alguno de esos indicios? Aún estamos a tiempo de cambiar: de desconectar el móvil cuando haga falta, y escuchar así a quienes nos rodean.

sábado, 19 de mayo de 2012

13 Películas para educar en valores (con Guía para el profesor y Cuaderno para el alumno)

El Gobierno de Aragón, en el Departamento de Bienestar Social, Sanidad y Familia, publica una serie de guías didácticas sobre películas relacionadas con la Salud y la Educación. Dentro de cada tema ha editado: guías para el profesor, hojas de alumno (para el visionado en las aulas), documentación sobre el tema y enlaces a los cortometrajes.

No todas las cintas que allí se recogen me parecen igualmente apropiadas: algunas son excesivamente duras o explícitas, y otras sólo deberían proyectarse a los mayores. Pensando en un público más joven, he seleccionado estos 13 filmes:

ALIMENTACIÓN

Ratatouille (guía del profesor) 
Ratatouille (cuaderno del alumno) 
Supersize me (guía para el profesor) 
Supersize me (hoja para el alumno)

DESARROLLO SOSTENIBLE

Un lugar en el mundo (guía para el profesor) 
Un lugar en el mundo (hoja para el alumno) 

AUTOESTIMA

Charlie y la fábrica de chocolate (guía del profesor) 
Charlie y la fábrica de chocolate (hoja para el alumno)
Amelie (guía para el profesor) 
Amelie (hoja para el alumno) 

CONVIVENCIA

Próximo Oriente (guía para el profesor) 
Próximo Oriente (hoja para el alumno) 
Oriente es oriente (guía para el profesor) 
Oriente es oriente (hoja para el alumno) 

RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS

Crash (guía para el profesor)
Crash (hoja para el alumno)
Un puente hacia Terabithia (guía para el profesor)
Un puente hacia Terabithia (hoja del alumno)

CREATIVIDAD

Billy Elliot (guía para el profesor) 
Billy Elliot (hoja para el alumno) 

RELACIONES Y EMOCIONES

Pequeña Miss Sunshine (guía para el profesor) 
Pequeña Miss Sunshine (hoja para el alumno) 
Planta 4ª (guía para el profesor) 
Planta 4ª (hoja para el alumno) 

GLOBALIZACIÓN

Slumdog Millonaire (guía del profesor) 
Slumdog Millonaire (cuaderno del alumno) 

Me encantará saber vuestra opinón: qué películas os parecen más educativas, y qué guías encontráis más apropiadas para un cine-fórum. Gracias anticipadas...

lunes, 14 de mayo de 2012

Spot de la semana: "Mamá, ¿cómo puedo decirte que te quiero?"

Aún estamos en el mes de la madre, por eso he querido seleccionar este anuncio: para homenajearlas. Porque se lo merecen todo, y porque nunca se lo agradeceremos bastante.

Hay anuncios que simplemente venden, y atendemos a ellos cuando nos interesa el producto. Hay anuncios graciosos, que recordamos y compartimos porque nos han hecho pasar un rato agradable. Hay anuncios que nos hacen pensar, y hay anuncios espectaculares o hermosos, que tal vez incluso guardemos, por si algún día nos apetece volver a ver.

El que hoy os ofrezco es un anuncio que nos hace desear ser mejores; o, si queréis, que suscita en nosotros lo más noble de nuestro interior. Nos descubre la belleza del amor hacia la madre, del cariño ilimitado de una hija. Un cariño más hermoso y más puro cuando sabemos que la madre... es ciega.

Ojalá en el futuro nos encontremos con más anuncios como éste, de la empresa de Telecomunicaciones ETB, en Bogotá (Colombia). Y ojalá, gracias a nuestro esfuerzo y cariño, nuestros hijos se parezcan cada vez más a la niña de esta preciosa historia. Feliz mes de la madre.

lunes, 7 de mayo de 2012

Spot de la semana: "Si quieres referencias de mi madre, yo te las doy..."

Ayer celebrábamos el Día de la Madre, y he pensado que el mejor anuncio para recordarlo era éste que hoy os presento. Es bastante conocido: recibió numerosos premios y ha sido muy comentado en Internet.

La historia se resuelve en dos secuencias. En la primera, vemos a una madre de familia que llega a casa con cierta sensación de derrota: ha realizado una entrevista de trabajo y no ha conseguido el puesto por falta de referencias. Su marido la consuela, y los hijos miran desde el fondo. En la segunda, el hijo se vuelve hacia la cámara y empieza a recordar las cualidades de su madre:

Nací en 1986. Desde entonces, todos en casa le hemos creado unas ojeras que no oculta. Ella dice que son producto del amor… Su carrera se ha basado en la persuasión: ¡me convenció de que las verduras me pondrían los ojos verdes! Imaginación no le falta, no…

En ese momento, la confidencia se hace más íntima, más entrañable y amorosa: “La llamas y está. ¡Siempre está! Por eso no me he convertido en el imbécil que podría llegar a ser… Le saca partido a todo, es un genio. Debería darle las gracias a mi padre por haberla elegido”.

Sólo entonces nos damos cuenta de que el chico está delante del empleador y está relatando esas referencias que antes le faltaban. Por eso añade: “Yo creo que son buenas referencias, ¿no?”. Y, cuando ya se marcha, pensando que al menos ha podido decir algo bueno de su madre, nos sorprende la respuesta del ejecutivo: “Lo son. Quiero tenerla aquí. “Y usted –replica el chico- ¿tiene referencias?”, porque mi madre no debe trabajar en cualquier sitio…

Este es un anuncio que roza la perfección. Cada vez que lo veo me da un vuelco el corazón y aprecio tantas cosas de mi infancia que consideraba normales… y que ahora, con el paso de los años, me doy cuenta de que han sido el sustento de mi felicidad, el amor omnipresente de mi madre en todos mis pasos.

Hoy en día, que las teleseries nos muestran a tantos adolescentes enfrentados a sus padres, es un buen momento para poner este anuncio a tantos jóvenes olvidadizos. Yo lo hice el año pasado, en el último día de clase. Y una chica me dijo al salir: “Ha sido el mejor anuncio que hemos visto este curso: me ha hecho descubrir todo el cariño que mi madre ha puesto, durante años, en tantas cosas pequeñas. Este anuncio me ha abierto los ojos...”.