domingo, 21 de mayo de 2017

Publicidad emotiva e insight: "El poder del amor"

Una niña de pocos meses que no para de llorar. Una madre que se ha ido a la compra y no está allí para calmarla. Y un padre primerizo que se ve desbordado por los acontecimientos. ¿Qué hacer?

Él, que domina su trabajo -quizás hasta una gran empresa-, se ve incapaz de resolver una pequeña cuestión doméstica. Y todo es angustia y desasosiego. Sólo se le ocurre lo que a todos: llamar a la madre por el móvil.

Tendrá hambre”, responde ella con maternal intuición. Y de nuevo brota la angustia. ¡Él no puede amamantarla! “Ponle dibujos animados”, insiste la madre. [Ciertamente, ellas nos llevan kilómetros de delantera en el arte de cuidar y comprender a los hijos…] El marido lo intenta de nuevo con el móvil, pero es en vano. “¡Cariño, ella te necesita a ti, y no a los dibujos!”.

De nuevo la madre intuye una posible solución. “Pon el móvil en videoconferencia”. Ahora la bebé puede verla y oírla, puede ver todos esos gestos con los que habitualmente conseguía atenuar sus berridos. Pero esta vez no funciona.

El móvil, que ha puesto en comunicación a los padres y ha posibilitado varias vías para calmar a la niña, se muestra finalmente incapaz e inútil.

Justo en ese momento, aflora el amor de padre. Un padre nervioso e inexperto que, sin embargo, movido por el afecto es capaz de descubrir su mejor faceta y dar finalmente con la clave

El mensaje es claro. La tecnología puede ayudarnos en muchas cosas, pero nunca podrá reemplazar al amor. El cariño, el abrazo, el contacto humano… siempre los necesitaremos Y ahora que tantas compañías nos prometen productos maravillosos para el hogar (la niñera electrónica, la casa inteligente, etc.), es bueno que oigamos también este mensaje tan sencillo y sublime; y más bueno aún, que lo oigamos en boca de una empresa tecnológica.

¡Un aplauso a esta campaña, que nos hace descubrir todo el afecto que hay en el cuidado de un bebé! Y un aplauso también a las madres –y a los padres– que saben negarse en tantas cosas para dar lo mejor a sus hijos. Quizás no les den un móvil o una tablet, pero todos los días les dan algo mucho mejor: su cariño verdadero.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Vídeo-homenaje: 120 años soñando en los cines

Del 8 al 12 de mayo centenares de salas de cine en nuestro país están celebrando la "Fiesta del Cine", iniciativa desarrollada por FECE, FAPAE y FEDICINE para incentivar que mucha gente acuda de nuevo a las salas de exhibición. Gracias a esta iniciativa, los amantes del cine podrán ver sus películas favoritas por tan solo 2,90 euros.

En esta edición, el principal reclamo para los espectadores está siendo la segunda entrega de Guardianes de la Galaxia, que lucha por convertirse en la película más vista en los 12 años de la "Fiesta del Cine". Junto a ella, ocupan un lugar destacado títulos como John Wick: Pacto de sangre, Noche de venganza, Z. La Ciudad Perdida, Plan de fuga, El Círculo, Un golpe con estilo, Fast & Furious 8, Life, Órbita 9 o Power Rangers.

Esta coyuntura tan propicia a la nostalgia (¡aquellas salas que nos permitieron soñar en nuestra infancia!) ofrece una ocasión inmejorable para visionar este precioso y emotivo "Vídeo-homenaje a las salas de exhibición" que la productora Tandem Entertainment difundió el 28 de diciembre de 2015, con motivo de los 120 años de la primera proyección de la historia.

Tandem Entretainment, creada por Claudia Maluenda y Laura Rubirola, acaba de estrenar un prometedor cortometraje (Hasta mañana, de Daniel Torres) y tiene en preparación dos largometrajes con directores conocidos: El cometa Halley, con Fernando Trullols, y White Flags are for Losers, con Guillermo Ramírez. Este vídeo que hoy os ofrezco os hará recordar muchos filmes inolvidables que mostraron la experiencia de soñar viendo una gran película. ¡Que lo disfrutéis!


120 years watching movies together from Tàndem Entertainment on Vimeo.

miércoles, 3 de mayo de 2017

De "Ovejas y lobos": filme familiar con metáforas para la vida

(Juan Jesús de Cózar).- “¿La oveja entera y el lobo harto? ¡Gran milagro!”, dice el refrán. Y es que el antagonismo víctima-verdugo entre ambos animales es tan antiguo como mítico. Una rivalidad inspiradora también de una buena colección de sentencias populares, asociadas al peligro o a muchos de los vicios de los seres humanos.

Incluso algunos santos se las tuvieron que ver con los lobos. Como San Norberto, del que se cuenta que obligó a un lobo a liberar a una oveja tras tenerla entre sus fauces, y a cuidar luego a diario del rebaño sin tocarlo. O San Francisco de Asís, que transformó al “lobo feroz” de la aldea de Gubbio en el pacífico “hermano lobo”. Los tiempos han cambiado y actualmente el lobo es una especie “estrictamente protegida” al sur de río Duero.

La introducción viene a cuento del estreno en España el próximo 5 de mayo de la película de animación “Ovejas y lobos”, producida por Wizart Animation, una importante compañía cinematográfica rusa especialista en cine familiar. Con unos dibujos alta calidad, un original guión lleno de aventuras, de la justa dosis de tensión –para no asustar a los más pequeños– y de mucho humor, la cinta tiene elementos de sobra para gustar a toda la familia. Y además, sin concesiones de ningún tipo a la ideología de género, a la que incluso Disney ha acabado rindiéndose.

A modo de fábula, el filme nos traslada a una tierra lejana y mágica, a un pequeño y pintoresco pueblo situado entre suaves colinas y verdes praderas, donde vive felizmente un despreocupado rebaño de ovejas. Su tranquilidad se ve alterada cuando una manada de lobos establece su campamento en un barranco cercano. Y aquí comienza el enredo, porque tanto las ovejas como los lobos tienen problemas de liderazgo –qué actual, ¿verdad?–, inquietudes afectivas, dificultades organizativas, preocupaciones educativas con los más jóvenes… Para colmo, Gris, un divertido pero inmaduro lobo enamorado de la guapa Bianca, acaba transformado en oveja después de tomar la poción que le ofrece la caótica Mami.

Como habrá podido adivinar el lector, la película funciona también como metáfora de situaciones que se dan en la sociedad, a través de un segundo nivel de lectura que nunca recurre a las bromas de doble sentido. Los pequeños espectadores, por su parte, quedarán atrapados en la corriente vertiginosa de los continuos gags visuales porrazos, persecuciones, rescates y juegos verbales. Pero no se les escaparán los claros mensajes positivos de la trama, que tienen su culmen en la rotunda afirmación de Gris: “¡Cualquier vida es sagrada!”.

lunes, 1 de mayo de 2017

Spot para el Día de la Madre: "Los tres deseos"

Para este domingo, día de la Madre, he seleccionado un spot que fue ganador en los Lápices de Oro, los premios a la Creatividad Publicitaria en Argentina. Fue desarrollado por la Agencia FCB Argentina para la operadora Telecom Personal, y en él se plasma su línea de comunicación: “Queremos ayudarte a cumplir tus deseos”.

El anuncio empieza con un vídeo casero, grabado hace años en el cumpleaños de la madre. Todo hace sospechar que ella estaba recién casada.

Sus hijos están viendo ahora en el salón esas imágenes, y disfrutan percibiendo el paso del tiempo: “¡Aquél es papá!”. “¡Mira qué peinado llevaba mamá!”. Todo rezuma calor de hogar: alegría, espontaneidad, familia. De repente sale una gran tarta con las velas encendidas, y el padre agita sus manos ante el grupo de amigos: “¡Un momento, un momento! ¡Pará, pará!”. Luego se dirige a ella: “Cariño, pide tres deseos”.

Entonces se produce el momento mágico. La joven madre dirige sus ojos a la cámara. Parece traspasar el tiempo y el espacio, como si viera más allá: más lejos y más hondo. En el salón, los tres hijos se sienten misteriosamente mirados por ella, contemplados de una manera especial: uno a uno, con un cariño infinito. Se miran entre sí. Ahora comprenden todo... Y vuelven la vista a la pantalla, con una sonrisa de felicidad y de agradecimiento.

Casi no hay palabras. Todo lo que “dice” este spot está expresado en las miradas. ¡Cuánto cariño y entrega… y sacrificio y ternura… y amor y esperanza! Todo eso junto, encerrado en una mirada. Al ver este anuncio, dan ganas de gritar por dentro: “¡Gracias, mamá, muchas gracias!”.